Una estructura única exigía una ejecución a la misma altura.
El proyecto combinó una geometría estructural singular, grandes elementos de hormigón pretensado, integración urbana y exigencias operacionales propias de una de las principales conexiones viales de La Araucanía.
El mástil y el sistema atirantado transformaron una solución de conectividad en una pieza de ingeniería reconocible para toda la región.